Retratos de Vidas Intensas. Todos Santos en Bolivia.

Mastaku (voz quechua):

Celabración de la vida y la muerte y ofrendas a las almas.

Dia de los Muertos en Sucre (Bolivia): Fotos: María Torres-Solanot

 

Dia de los Muertos en Sucre (Bolivia): Fotos: María Torres-Solanot

 

Dia de los Muertos en Sucre (Bolivia): Fotos: María Torres-Solanot

 

Dia de los Muertos en Sucre (Bolivia): Fotos: María Torres-Solanot

 

Dia de los Muertos en Sucre (Bolivia): Fotos: María Torres-Solanot

 

Dia de los Muertos en Sucre (Bolivia): Fotos: María Torres-Solanot

 

Dia de los Muertos en Sucre (Bolivia): Fotos: María Torres-Solanot

 

Dia de los Muertos en Sucre (Bolivia): Fotos: María Torres-Solanot

 

Dia de los Muertos en Sucre (Bolivia): Fotos: María Torres-Solanot

 

Dia de los Muertos en Sucre (Bolivia): Fotos: María Torres-Solanot

 

Dia de los Muertos en Sucre (Bolivia): Fotos: María Torres-Solanot

Desde Bolivia. La historia de Marcela.

Doña Marcela es la cocinera del orfanato de Sucre donde voy a dar clases de fotografía por la mañana. Cuando llego, siempre me saluda con una sonrisa y me da a probar lo que está cocinando. Inevitable fijarme en sus manos, grandes y rugosas, que contrastan con su rostro amable y enternecido por su mirada de niña, pese a que aparenta más edad de la que tiene. El otro día me enseñó su carnet de identidad: 56 años; “vividos intensamente”, me apuntilla. Marcela lleva trabajando desde los siete y nunca llegó a conocer a su madre. Se ha ganado la vida en el campo, doce años en una mina, también trabajando duramente en obras de construcción y cocinado para otros. Además de todo esto, ha sido capaz de criar a ocho hijos al mismo tiempo. “Ningún hombre me ganaba nunca en resistencia”, dice orgullosa. Ahora su sueño es viajar: “Quiero seguir trabajando en Brasil o en España. Me metería en su maleta…”

 

Marcela. Sucre (Bolivia). Foto: María Torres-Solanot

Marcela. Sucre (Bolivia). Foto: María Torres-Solanot

 

 

Un paseo por Sucre, Bolivia.

Sucre, La Ciudad Blanca, llamada así por el color de sus casas en el centro histórico, es la capital constitucional y cultural de Bolivia. Asentada sobre siete colinas a 2800 metros de altitud, disfruta de un clima templado en comparación con otras ciudades bolivianas.

La ciudad despierta pronto, a las 6 am ya se empieza a oir el bullicio del inicio de la actividad diaria de sus gentes.

 

Una campesina cruza la calle en Sucre, Bolivia. Foto: María Torres-Solanot

 

Calle en Sucre, Bolivia. Foto: Maria Torres-Solanot

 

Un pequeño vendedor en Sucre, Bolivia. Foto: María Torres-Solanot

 

Una mujer en Sucre, Bolivia. Foto: María Torres-Solanot

 

Escena callejera en Sucre, Bolivia. Foto: María Torres-Solanot

 

Vendedora ambulante en Sucre, Bolivia. Foto: María Torres-Solanot

 

Señor ataviado con el sombrero típico en Sucre, Bolivia. Foto: María Torres-Solanot

 

Vendedoras de fruta en Sucre, Bolivia. Fotos. María Torres-Solanot

 

Espectadores en el estadio de Sucre, Bolivia. Foto: María Torres-Solanot

 

Escolares en el estadio de Sucre, Bolivia. Foto: María Torres-Solanot